Su estratégica ubicación a medio camino entre Barcelona, Madrid, Bilbao y Valencia y a menos de 2 horas de la frontera con Francia, la han convertido en un destino muy importante desde la época de los romanos y hoy en día una de las poblaciones más turísticas de España. Hablamos sin duda de Zaragoza, la considerada ‘ciudad del Ebro’ ya que está dividida por este río, ofrece a los visitantes las opciones de ocio y culturales más variadas, para toda la familia y en cualquier época del año. ¿Todavía no conoces Zaragoza? Aquí te dejamos algunas de las muchas actividades que podrás realizar en tu viaje; toma nota.

Zaragoza. Lo más visitado
La que se ha convertido sin duda en el símbolo por excelencia de Zaragoza es su templo religioso más importante: la basílica del Pilar. Se encuentra en la plaza homónima y a orillas del río Ebro. Además de que se puede acceder al interior, una de sus torres está adaptada como mirador y desde lo alto se puede contemplar toda la ciudad con el río Ebro a sus pies. Justo al lado de la Plaza del Pilar se encuentra otra de las joyas del patrimonio de la ciudad, la basílica de La Seo. Además de la belleza de su interior, merece realmente la pena apreciar su lateral izquierdo donde poder contemplar el arte mudéjar en su máximo esplendor.

Basílica de La Seo 
Basílica del Pilar
Y por último, la tercera visita imprescindible es a una de la de las fortalezas mejor conservadas de Europa en nuestros días: la Aljafería. En su interior, no puedes perderte el conjunto de obras de Francisco de Goya y Lucientes que se muestran en este privilegiado espacio, que pretende acercarnos al trabajo de un pintor que inició su formación en la ciudad de Zaragoza, un lugar que no olvidaría y al que regresaría de forma puntual a lo largo de su carrera artística.


la Aljafería 
la Aljafería
No debes perderte ir de tapas por El Tubo de Zaragoza
Pero además de increíbles monumentos y las opciones de ocio más divertidas para todo tipo de turistas, Zaragoza ofrece otro tipo de actividades. En relación con la gastronomía, te recomendamos ir de tapas por el centro de Zaragoza, por El Tubo, un paraíso gastronómico donde la buena comida y el buen ambiente están asegurados. El nombre de este rincón tan visitado en Zaragoza es debido a la estrechez de sus laberínticas calles, la mayoría de ellas peatonales. Una de las calles que no te puedes perder, es la calle Libertad, donde encontrarás decenas de bocados deliciosos.
Comenzamos por Lamaribel Escabechado, donde presumen orgullosos de una receta tradicional, que consiste en la cocción de las piezas en un caldo de vinagre, aceite, laurel, ajo y pimienta en grano. Nosotros probamos Lamaribel Mix, con una selección de las especialidades cárnicas con la receta tradicional «LaMaribel», pollo, conejo y codorniz. Impresionante.

Pegado a Lamaribel encontramos El Champi, donde sí o sí tienes que pedir su especialidad: el pincho de champiñones, que está buenísimo. Y en el número 12 de la calle, tienes que visitar El Meli del Tubo, donde disfrutarás de una cocina fusión entre tradición y vanguardia, con una carta llena de tapas y raciones creativas donde no faltan los guiños a la tierra. No dejes de probar su Ceviche Bonaverense y el Toma Atún y… moja, una de las especialidades de la carta, elaborada con taquitos de lomo de atún rojo y huevo a baja temperatura.

El Champi 
El Meli del Tubo 
Nos pasamos a la calle Estébanes y visitamos otros de los locales con más solera de la zona, Bodegas Almau, donde podrás tomar un vino, una cerveza bien tirada y disfrutar de su tapa protagonista en varias versiones, la anchoa. Nosotros probamos la Garum, con crema de queso y moscatel, miel y pimienta. Y la Explosión, elaborada con crema de atún, boquerón y oliva negra con anchoa salmuera, tomate deshidratado y sirope de vinagre de Módena.

En esta misma calle encontramos La Ternasca, donde podrás probar una de las delicias de la tierra, el Ternasco de Aragón. Nosotros probamos su famosa Booomba, con ternasco con salsa currinesa. Espectacular. Y sus Churrasquitos a la brasa con pan de cristal y salsa.
Con más de tres décadas de historia, otro lugar que no puede faltar en esta ruta de tapeo por Zaragoza, es La Republicana, una casa de comidas, con una ambientación que nos ha encantado. Aquí no pudimos resistirnos a su famoso Trikiny, que fue finalista en la XXIX edición de Tapas de Zaragoza, elaborado con huevo, jamón, mayonesa, queso y galleta barquillo.
Cesaraugusta: viaje al pasado
Y si Zaragoza es una de las poblaciones más turísticas de España su importancia se remonta a miles de años. En la época de los romanos era conocida como Cesaraugusta y muestra de la hegemonía de la población siglos atrás son cuatro de los puntos de interés que ningún viajero debe perderse: el Foro, las Termas, el Puerto Fluvial y el Teatro romanos.
Estos cuatro lugares históricos se encuentran junto a la Plaza del Pilar y en la zona del subsuelo ya que con el paso de los siglos se fue construyendo sobre ellos. En el Foro romano y el Puerto Fluvial se encuentran prácticamente unidos y en ellos se puede conocer la importancia que tenía la ciudad en relación al comercio ya que antiguamente los cargamentos se traían a través del río Ebro. Tanto en las Termas como en el Teatro romanos, también ambos prácticamente uno al lado del otro, se puede apreciar cómo en esta época el ocio era uno de los aspectos que más tenían en cuenta los romanos. Recorriendo estos cuatro lugares de interés se puede hacer un viaje al pasado sin salir del corazón de Zaragoza.
Para finalizar, una recomendación: si puedes organizar las fechas de tu viaje no debes dejar de visitar la población alrededor del 12 de octubre ya que es cuando se celebran las fiestas patronales de Zaragoza y se realizan durante 10 días conciertos, espectáculos, ofrendas a la Virgen, mercados callejeros…











