Reserva de Urdaibai

A 30 kilómetros de Bilbao se encuentra la Reserva de Urdaibai, un precioso paraje natural protegido por la Unesco. “La ría de los jabalíes”, Urdaibai en euskera, es un espacio único de 230 kilómetros cuadrados artículado en torno a la ría de Mundaka y su estuario, de enorme valor paisajístico, botánico y, sobre todo, ornitológico ya que en sus marismas y acantilados llegan miles de aves migratorias. Muchas sorpresas nos aguardan en esta bonita excursión: cuevas prehistóricas, bosques de árboles pintados, pueblos marineros, playas salvajes y olas increíbles. ¿Nos acompañas a descubrirlas?

 

Torre Madariaga - Reserva de Urdaibai - Viajar a Vizcaya
Torre Madariaga – Reserva de Urdaibai

 

El mejor lugar para empezar nuestra ruta y apreciar esta riqueza es el Centro de la Biodiversidad de Euskadi, que está emplazado en la casa-torre Madariaga de Busturia, del siglo XV. Después de la visita a los diferentes espacios expositivos te aconsejamos que accedas al mirador de la Torre para disfrutar de unas vistas increíbles de la isla de Izaro, la playa de Laida y la marisma.

 

Marisma. Archivo propiedad de Urremendi

Marisma. Archivo propiedad de Urremendi

 

A continuación os proponemos los mejores rincones de la Reserva de Urdaibail

 

De Bermeo a San Juan de Gaztelugatxe

 

Bermeo

Bermeo

 

En la falda del monte Sollube y junto al cabo de Matxitxako encontramos Bermeo, un bonito pueblo marinero que presume de ser el primer puerto pesquero de bajura de Vizcaya. El mar está muy presente en cada rincón, de hecho la vida de esta población gira en torno al muelle, un lugar pintoresco donde las casitas de los pescadores pintadas de distintos colores y las embarcaciones forman una postal digna de fotografiar.

 

San Juan de Gaztelugatxe. Archivo propiedad de Urremendi

San Juan de Gaztelugatxe. Archivo propiedad de Urremendi

 

Desde Bermeo es obligada una excursión para visitar uno de los lugares más fotografiados de toda Vizcaya, San Juan de Gaztelugatxe. Este pequeño islote, que está unido a tierra por un puente construido sobre las rocas, está atravesado por túneles y cuevas, que se han formado por el oleaje. Algunos cuentan que éstas fueron utilizadas por la Inquisición como mazmorras para encerrar a brujos y hechiceras. Merece la pena recorrer el camino y subir los 231 escalones para llegar a la cima, donde te espera, además de unas vistas espectaculares, la ermita de San Juan, un santuario del siglo X que, según la tradición, pudo ser un monasterio templario.

 

Las mejores vistas de la Reserva de Urdaibai

 

Vistas de San Pedro de Atxarre. Archivo propiedad de Urremendi

Vistas de San Pedro de Atxarre. Archivo propiedad de Urremendi

 

Las encontraremos en el recorrido que va desde Bermeo a Mundaka: un bonito camino lleno de excelentes vistas sobre la costa como la que se ve desde el Mirador de Portuondo: el mar y la ría. Pero ninguna panorámica supera a las vistas increíbles que se contemplan desde la cima del monte Atxerre, cubierto por un encinar cantábrico y coronado por la ermita de San Pedro. A sus pies, el Cantábrico, delimitado por la isla de Ízaro, un pequeño islote en cuya parte alta hubo un convento de franciscanos hasta el siglo XVIII. Más tarde se construiría aquí la ermita de la Magdalena.

 

Un paseo entre Cuevas y Árboles pintados

 

Cuevas de Santimamiñe. Archivo propiedad de Urremendi

Cuevas de Santimamiñe. Archivo propiedad de Urremendi

 

Un enclave de gran importancia dentro de la Reserva de Urdaibai son las Cuevas de Santimamiñe, en Kortezubi, donde hace 20.000 años los hombres de Cromagnon pintaron osos, bisontes, caballos y ciervos. El acceso a estas cuevas está limitado al vestíbulo y al área arqueológica inmediata por razones de conservación pero podremos disfrutar de estas pinturas durante una proyección en tres dimensiones en la vecina ermita de San Mamés.

 

Bosque pintado de Oma. Archivo propiedad de Urremendi

Bosque pintado de Oma. Archivo propiedad de Urremendi

 

Muy cerca se encuentra el Bosque pintado de Oma, un pinar en el que el artista vasco Agustín Ibarrola ha creado obras utilizando como lienzo el tronco de los árboles. Labios, ojos, arco iris, siluetas humanas…se funden o separan a medida que avanzamos en nuestro recorrido.

 

Mundaka. Entre olas y playas salvajes

 

Ola de Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

Ola de Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

 

Mundaka está situada en uno de los parajes más impresionantes del País Vasco. Es un pueblo pintoresco en el que hay que perderse por las callejuelas de la zona antigua y serpentear entre las casas de pescadores. Entre los monumentos más bonitos se encuentra la ermita de Santa Catalina, situada sobre el acantilado y mirando a la isla de Izaro.

 

Ermita de Santa Catalina. Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

Ermita de Santa Catalina. Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

 

Mundaka, además, por sus magníficas condiciones para practicar el surf, se ha convertido en un auténtico paraíso para los amantes de este deporte. La conocida como ‘ola de Mundaka’, de 4 metros de altura y 400 metros de largo, atrae a numerosos amantes del surf de todo el mundo.

 

Playa de Laida. Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

Playa de Laida. Mundaka. Archivo propiedad de Urremendi

 

Una delicia es darse un chapuzón o practicar deportes acuáticos en la playa de Laida. Con casi un kilómetro de arena fina y dorada, es la playa más grande de la ría de Mundaka y es ideal para realizar actividades como windsurf, piragüismo vela y, por supuesto, practicar el surf. Un poco más alejada está la playa de Laga, una idílica playa en una zona salvaje.

 

Playa de Laga. Archivo propiedad de Urremendi

Playa de Laga. Archivo propiedad de Urremendi

 

Elantxobe, un pueblo marinero colgado sobre la montaña

 

Elantxobe. Archivo propiedad de Urremendi

Elantxobe. Archivo propiedad de Urremendi

 

Se trata de un pequeñito pueblo colgado sobre la montaña que cae al puerto. Perderse por su casco antiguo con escaleras laberínticas, callejuelas y miradores sobre el puerto y el mar abierto es toda una delicia. Sus muelles son un reclamo para los curiosos cada vez que algún barco pesquero se acerca a descargar las capturas del día. Apunta en el calendario el 22 de julio, que es cuando tiene lugar Santa María Magdalena, una romería marinera entre Elantxobe y Mundaka en la que participan un centenar de embarcaciones.

 

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