Andalucía

Un paseo por el corazón de Andalucía para vivir la Semana Santa


Bellos, blancos, como si de un collar de perlas se tratara, así son los 8 pueblos de la Ruta Caminos de Pasión que hemos visitado para conocer como viven en este rincón de España la Cuaresma y la Semana Santa. Y es que el interior de Andalucía está llena de pequeños pueblos cargados de  costumbres y tradiciones milenarias, algunos salpicados de calles estrellas con casitas blancas adornadas con flores, otros con imponentes fortalezas, otros medievales…pero todos con un gran encanto que atrapa a los viajeros ávidos de experiencias únicas. Todos ellos merecen una parada para conocer sus calles, monumentos, gastronomía y, sobre todo, sus gentes. Así lo hemos vivido.

 

Alcalá la Real, Jaén

Semana Santa Alcalá la Real
Semana Santa Alcalá la Real

 

Durante la Semana Santa, en Alcalá la Real, se mezcla la religiosidad y la algarabía popular. Uno de los grandes protagonistas es el personaje de Judas, que hace de las suyas en las procesiones, rodeado por el gentío que le grita “Juillas, Juillas que vendiste al Señor por tres perrillas”. Aquí tienen buen vino (este municipio jienense tenía el privilegio del vino otorgado por los Reyes Católicos), un queso de cabra premiado hasta en diez ocasiones y el resolí, un licor de café de origen árabe que pudimos probar en casa de Isabel. Con ella aprendimos muchas particularidades de las Hermandades y descubrimos que uno de los momentos clave de Cuaresma es la noche de las Lumbres. Y, como telón de fondo, imponente, la Fortaleza de la Mota y la iglesia Abacial de Santa María. Toda una experiencia la práctica del Oleoturismo y el Remojón y el Potaje que nos preparó Paqui en el restaurante Casa Pepe.

 

 

Priego de Córdoba, Córdoba

Priego de Córdoba
Priego de Córdoba

 

La semana santa de Priego de Córdoba, caracterizada por su solemnidad, tiene en el viernes Santo su momento álgido, cuando se produce la bendición de los tradicionales “hornazos” por parte del Nazareno en el Calvario. Nos encontramos ante una ciudad con una cultura religiosa muy arraigada durante todo el año. Prueba de ello es que todos los sábados del año (excepto 2) salen los Hermanos de la Aurora a recorrer la ciudad cantando canciones a la virgen y también a los “hermanos perezosos” que esa noche no han salido. Pasear sin prisas por el barrio de la Villa y perderse entre sus callejuelas, adornadas por las macetas que con tanto mimo cuidan sus vecinos, es toda una delicia. Completan la visita el Sagrario de la Asunción, la Fuente del Rey y de la Salud, y la Torre del Homenaje del Castillo.


 

 

Cabra, Córdoba

Semana Santa de Cabra
Semana Santa de Cabra

 

La Semana Santa de Cabra, declarada de Fiesta de Interés Turístico Nacional, cuenta con siglos de tradición. Sus 29 hermandades y toda una simbología en la que no faltan el sonido de los “abejorros” (trompetas que suenan cada vez que el paso se levanta), el toque de tambor conocido como “rompevelos” y las saetas, son las auténticas protagonistas de esta celebración. Entra en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y Ángeles, claro ejemplo del Barroco que envuelve las calles de esta ciudad. Su interior, muy parecido a la Mezquita de Córdoba, guarda muchas sorpresas: preciosas imágenes, un órgano de gran valor y fósiles incrustrados en las calizas rojas que pueblan la parroquia. Los más curiosos encontrarán en el Museo de la Pasión de Cristo una exposición sobre el trabajo de Juan Manuel Minarro sobre la Sábana Santa de Turín. En época de cuaresma no dejes de probar las espinacas con garbanzos del Mesón La Casilla.

 

 

Baena, Córdoba

Torreparedones
Torreparedones

 

Los Misereres, todos los viernes de Cuaresma, las saetas y el redoblar de los artesanales tambores ,indican la llegada de la Semana Santa baenense, caracterizada por la peculiaridad de sus cofradías y su indumentaria. Los Judíos Coliblancos y Colinegros, con sus característicos cascos que nos recuerdan a los que utilizaban la guardia republicana francesa en la famosa Batalla de Bailen, son los grandes protagonistas de esta celebración. Un paseo por sus yacimientos arqueológicos, en especial, el de Torreparedones, te sumergirá en la historia de las diferentes civilizaciones que ocuparon esta localidad cordobesa.

 

 

Lucena, Córdoba

Sagrario San Mateo
Sagrario San Mateo

 

Lucena, conocida como «La Perla de Sefarad», herencia de su importante pasado judío, nos emociona con una Semana Santa única que se remonta al siglo XVI y cuya mayor seña de identidad es la santería o el particular modo de procesionar los pasos. Una Semana Santa,declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía, llena de reminiscencias judías que podemos ver, por ejemplo, en los pasos religiosos a cara descubierta o incluso en la gastronomía. Y es que ¿sabías que los huevos duros los comían los judíos en señal de luto? Pues en Lucena, en Semana Santa, se comen en señal de duelo por la  muerte de Jesús.Uno de los momentos más emotivos de esta celebración es la  Semana Santa Chica, con el tradicional desfile de las procesiones infantiles donde los más pequeños, ataviados como santeros , se convierten en protagonistas de su particular Semana Santa. No te puedes perder el Sagrario de la iglesia de San Mateo, la Necrópolis Judía, el Palacio de los Condes de Santa Ana y el Castillo del Moral y su Torre del Homenaje, donde estuvo preso el último rey de Granada, Boabdil el Chico.

 

 

Osuna, Sevilla

El Pequeño Escorial de Osuna
El Pequeño Escorial de Osuna

 

Su imaginería, obra de autores de la talla de Juan de Mesa y José de Mora, es la gran protagonista de una Semana Santa en la que las tradiciones del occidente y oriente andaluz se dan la mano debido a su situación geográfica, entre Sevilla y Granada. Si sumamos la belleza de joyas monumentales que encontramos en calles como Sevilla o San Pedro, o la Colegiata, el auténtico tesoro de Caminos de pasión, que guarda en su interior el “Pequeño Escorial de Osuna”, la visita a esta localidad sevillana se convierte en obligada. Los amantes de la serie “Juego de Tronos” encontrarán en el Museo de Osuna un auténtico paraíso. Y como colofón, las repapalillas de bacalao de la Hospedería del Monasterio.

 

 

Puente Genil, Córdoba

Semana Santa Puente Genil
Semana Santa Puente Genil

 

Una de las tradiciones más destacadas de la Cuaresma pontana como es el Sábado de Romanos, nos indica que llega “La Mananta” a este bello pueblo de la campiña cordobesa. Nos cuentan que esta deformación fonética de la Semana Santa tiene su origen en un niño discapacitado que no podía pronunciar bien las palabras. Y así se la conoce a esta celebración llena de elementos originales como las más de 400 figuras bíblicas  que desfilan junto a las procesiones, los cuarteles o la Vieja Cuaresmera, que fue importada de Cataluña. Imperdonable sería que no visitaras Fuente Álamo, un yacimiento arqueológico, situado a 3 km de la ciudad, correspondiente a los últimos cinco siglos de la dominación del Imperio romano en el Sur de la Península. Al igual que no probar el salmorejo o el helado de membrillo de Casa Pedro.

 

 

Carmona, Sevilla

Carmona
Carmona

 

Sus espectaculares Via Crucis dan paso a una Semana Santa donde la imaginería cofrade se envuelve entre el sorprendente patrimonio monumental de la ciudad sevillana. Una celebración donde los grandes artistas de Sevilla trasladan sus obras de arte a las iglesias de este rincón de la Vega del Guadalquivir. Si hay algo que no te puedes perder es la puerta de Sevilla y las vistas desde la azotea de la torre del alcázar: imponente sobresale la torre de la iglesia de San Pedro (la Giraldilla), versión de la Giralda de Sevilla. Pero esto no es todo, sus murallas, iglesias (la mayoría mudéjares), conventos, casas señoriales y uno de los conjuntos arqueológicos mejor conservados de Andalucía, hacen de esta villa una cita obligada para vivir la Cuaresma y la Semana Santa.

 

 

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