Navarra

Los sabores del Camino Francés. Desde Roncesvalles a Logroño.

A pie, en bicicleta o a caballo, por senderos que se adentran en los paisajes pirinaicos del norte; por pueblos con encanto en los que parece que se haya detenido el tiempo; por mantos de viñedos y bodegas; por bosques de hayas y campos de cereales. Y todo ello aderezado con un sinfin de sabores y experiencias gastronómicas de las cuales disfrutaremos a lo largo del recorrido de la ruta jacobea por tierras navarras. Todo esto lo disfrutará el peregrino que se aventure por el Camino Francés en el tramo de Roncesvalles a Logroño.

Roncesvalles – Zubiri (22,14 km)

Recorrido envuelto en leyendas, pueblos pirenaicos con encanto y queserías

 

Camino de Santiago Francés
Roncesvalles

 

Nuestro punto de partida para la ruta jacobea es Roncesvalles, localidad enmarcada en un increíble paraje de gran belleza ubicado en el Pirineo Navarro y puerta de entrada para los peregrinos del Camino Francés, uno de los más populares. En Roncesvalles, lugar envuelto en leyendas y donde la figura de Carlomagno asoma por cada rincón, no te puedes perder la Colegiata, antiguo hospital de peregrinos y uno de los puntos clave de la peregrinación jacobea. Si eres de los que pierde la cabeza por el queso, en la tienda de queso de la Colegiata puedes comprar el queso Idiázabal, elaborado con leche de oveja y uno de los imprescindibles de la zona. No olvidemos que estamos en una zona de pastoreo y si quieres profundizar más, en las queserías de la zona podrás aprender el proceso de elaboración de este manjar.

 

Gastronomía Camino Santiago Francés

 

Este tramo nos lleva por localidades montañesas como son Burguete/Auritz y Espinal/Aurizberri. Hablamos de pueblos que hechizaron hasta el mismísimo Ernest Hemingway, que visitó en diversas ocasiones para dedicarse a la pesca de la trucha en el río Irati.Y es que este pescado azul de agua dulce es uno de los protagonistas de la rica gastronomía de la zona. Al igual que los hongos. No pierdas la oportunidad de degustar estos ricos platos en los restaurantes de la zona, sobre todo, durante los meses de otoño.

Y así llegamos hasta Zubiri, pero no sin antes hacer un alto en el Alto de Erro para disfrutar de unas magníficas vistas.

 

Zubiri-Pamplona (20,5 km)

Final de etapa redondo en forma de pinchos

 

Camino de Santiago
Zubiri. Puente de la Rabia. Autor Imagen. José Antoni Gil Martínez

 

A la capital del valle de Esteríbar, de su pasado jacobeo, le queda el puente medieval, más conocido como el de la rabia. Y es que, cuenta la leyenda que cualquier animal que pase bajo sus arcos se cura milagrosamente de cualquier enfermedad (incluida la rabia), de ahí su nombre. Y si quieres probar unas de las mejores chistorras que recuerdes, estás en el sitio indicado.

La travesía hasta Pamplona nos guarda sorpresas en forma de pueblos con encanto como Larrasoaña, una bonita localidad con casonas floridas, la más antigua del año 1500; o Trinidad de Arre, con un bonito conjunto formado por su puente medieval sobre el río Uzama, y el antiguo convento-hospital.

 

 

Y llegamos a Pamplona y,  cómo no podía ser de otra manera, es obligado ir de pinchos, “ir de potes” o de “txikiteo”, como más guste. En la emblemática plaza del Castillo y por las calles Estafeta, San Nicolás y aledaños, podrás disfrutar de alta cocina en miniatura maridada con un buen vino. Sin duda, la mejor manera de reponer fuerzas después de los 20 kilómetros. Y apunta estas fechas en el calendario: mes de abril, que es cuando se celebra la Semana del Pincho de Navarra; y mes de octubre, que es cuando tiene lugar la Semana de la Cazuelica y el Vino.

 

Pamplona-Puente la Reina (23,89 km)

El mirador del Perdón, pueblos medievales y una buena mesa

 

Monumento al Peregrino - Camino de Santiago
Monumento al Peregrino – Mirador el Perdón –

 

El Mirador del Perdón, con su “Monumento al Peregrino”; la localidad de Cizur Menor, conocida por sus buenos asados y Nuestra Señora de Eunate, una de las iglesias más bonitas y sugerentes del Camino, son paso obligado de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago provenientes de Pamplona en dirección a Puente la Reina.

 

Camino de Santiago
Nuestra Señora de Eunate

 

Al final de la etapa encontramos este bello pueblo medieval, sin duda uno de los de mayor tradición histórica, donde se juntan el Camino Aragonés y el Camino Navarro. Su puente de piedra medieval sobre el río Arga es cruzado por los peregrinos de una y otra ruta.

Antiguamente, existían dos torres, dónde los peregrinos tenían que abonar una tasa de peaje. Su monumento al peregrino, la iglesia del Crucifijo y la Calle Mayor (Rúa del peregrino), uno de los rincones más pintorescos del Camino de Santiago, son de visita obligada.

 

Puente la Reina

 

Fotografía cedida por el Archivo de Turismo "Reyno de Navarra"

¿El plus? Sentarse en torno a una buena mesa para disfrutar de una gastronomía especializada en carnes y en verduras cultivadas en las huertas puentesinas. No te pierdas sus pimientos del piquillo.

 

Puente La Reina – Estella (22,39 km)

Las vides asoman en este tramo de la ruta jacobea

 

Ciraqui- Camino de Santiago frances
Cirauqui – Autor imagen: Hans Jakob Weinz

 

Las vides comienzan a ser las protagonistas en el tramo de la ruta jacobea que atraviesa Puente la Reina y tiene como destino Estella. Una ruta de 22 kilómetros donde nos esperan buenos caldos y pueblos como Mañeru, localidad de afamadas tabernas y palacios, o Cirauqui, uno de los pueblos más bonitos de toda la ruta cuya calzada romana coincide con un tramo del Camino. Quizás es un buen momento para hacer parada y fonda disfrutar en algunos de los restaurantes de especialidades como verduras de la huerta o asados al sarmiento. Un placer que, además, nos dará fuerzas para seguir el camino ya que todavía nos queda atravesar Lorca y Villatuerta antes de llegar a Estella.

 

Estella - Camino Santiago Francés
Estella

 

Gastronomía Camino Santiago FRancés

 

¿Sabías que a esta ciudad románica y de gran sabor medieval se la conoce como “la Toledo del norte?  Perderse por sus calles y descubrir sus palacios, casas señoriales, iglesias, conventos, puentes y sus hermosos edificios, es toda una delicia. ¿Y qué podemos decir de su gastronomía? Ya lo dijo en el siglo XI el monje benedictino Aymeric Picaud: “Estella es ciudad de buen pan, excelente vino, mucha carne y pescado y toda clase de felicidad”. Así que no hay excusa para sentarse a mesa y mantel y disfrutar de los platos tradicionales de la zona: verduras de temporada, pochas, garbanzos, trufa, ajoarriero, cordero al chilindrón y gorrín asado. ¿De postre? Las alpargatas o las rocas del Puy. ¿Y para acompañar? Sus ricos caldos.

 

Estella – Los Arcos (21,89 km)

Una fuente que emana vino

 

Fuente del vino de Bodegas Irache. Autor Imagen. José Antonio Gil Martínez

 

¿Conoces la fuente del vino del Camino de Santiago? Pues en la etapa que parte de Estella y tiene como destino Los Arcos vas a tener la oportunidad de rellenar tu cantimplora. Esta fuente tan especial está instalada en uno de los muros de Bodegas Irache y consta de dos grifos, uno de agua y otro de vino. Y, además, son gratuitos.

 

Camino Santiago - Los Arcos
Los Arcos. Autor. Lucas Martínez

 

Después de atravesar poblaciones como Ázqueta y Villamayor de Monjardín con su fuente de los Moros, llegamos a Los Arcos, localidad cuyo conjunto histórico rezuma esencia jacobea por los cuatro costados. Descubre sus palacios barrocos, hospederías, su historia y, cómo no, su rica gastronomía. Platos tan típicos como el ajoarriero, menestra de verduras, el cordero al chilindrón, gorrín asado, menudicos de cordero o el rancho de abadejo, podrás degustarlo en los restaurantes de la zona.

Los Arcos – Logroño (28,34 km)

De pinchos con un buen Rioja

 

Viana - Camino Santiago
Viana

 

Esta etapa, que tiene como telón de fondo el gran valle del Ebro, nos sorprende con rincones de obligada visita, como la iglesia del Santo Sepulcro de Torres del Río; el conjunto histórico artístico de Viana o la ciudad de Logroño, fin de la etapa. En Viana es obligado disfrutar de su buena mesa y probar platos de su huerta tan emblemáticos como el cardo, los espárragos y las habas secas. Las migas de la Soledad o las sopas de ajo son una auténtica delicia que no puedes dejar de degustar. En octubre tiene lugar su Semana Gastronómica, un evento de lo más apetitoso con el que se hará la boca agua.

 

De pinchos en la calle Laurel. Autor de la imagen Jynus

 

Y despedimos Navarra para adentrarnos en La Rioja. Llegamos a Logroño donde su vocación santiaguista se pone de manifiesto con un gran templo dedicado al Apóstol. Y aunque es indudable que Logroño tiene muchos atractivos, el mayor de todos y el lugar más visitado es la calle Laurel. El paraíso del pincho, con un bar en cada puerta y cada uno de ellos dedicado a una especialidad gastronómica: que si los champiñones del Soriano; las bravas del Jubera o las setas del Cid. ¿Y para acompañar? Un buen Rioja.

Imágenes cedidas por el Archivo de Turismo “Reyno de Navarra”

 

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