Ruta del Vino Ribera del Duero
Comunidad Autónoma: Castilla y LeónPalabras Clave: león bodegas vino duero castilla
Si eres de los que disfrutas degustando un buen Vino Tinto, la ribera del Duero, cuna de algunos de los mejores reservas del mundo, es un destino a tener en cuenta. Su historia ha estado siempre ligada a la viña y el vino, de lo que da fe el mosaico romano descubierto en 1972 en Baños de Valdearados, considerada la pieza con alegorías báquicas mejor conservada de la Península.
La Ruta del Vino Ribera del Duero recorre el corazón geográfico de la península ibérica y de Castilla León. Abarca cuatro provincias, Burgos, Valladolid, Soria y Segovia; engloba a 53 municipios y ampara a más de 600 marcas. Realizar esta ruta es sumergirse de lleno en un apasionante viaje donde descubrirás bodegas subterráneas; castillos históricos; paisajes inolvidables; una gastronomía que impresionará a los paladares más sibaritas; unas tradiciones y unos pueblos con encanto, que han hecho del vino una forma de vida.
En una escapada a estas tierras, cuna de los afamados vinos de Ribera del Duero, no puede faltar una visita a Peñafiel. Su Castillo, ligado a la figura del infante Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio y autor de El conde Lucanor, alberga el Museo Provincial del Vino. Aquí podrás realizar un recorrido apasionante por el mundo del vino, que te permitirá distinguir entre un crianza y un reserva y, además, podrás descubrir los secretos de la cata.
Además de esta bonita localidad, La Ruta del Vino Ribera del Duero también ofrece al visitante otros pueblos con encanto, como Peñaranda de Duero, La Vid, Langa de Duero, Haza, Aranda de Duero, Roa, Quintanilla de Onésimo, Valbuena de Duero, Milagros, San Esteban de Gormaz, Pedrosa de Duero…con monumentos tan interesantes como el monasterio de Santa María de Valbuena y La Vid, el templo de San Miguel y la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, la fortificación de Haza, el Palacio de Avellaneda, las bodegas subterráneas de Aranda o museos del vino.
Punto y aparte merece la gastronomía de los pueblos de esta Ruta. Uno de los grandes protagonistas de la cocina castellana es, sin duda el cordero lechal que, asado en hornos de barro alimentados con leña de encina, resultan el bocado idóneo para acompañar a un ribera del Duero. Pero el recetario tradicional castellano es mucho más amplio: embutidos como la morcilla o el chorizo, queso, setas, sopa castellana, chuletillas de cordero, pimientos asados, torta de aceite, cuajada de Burgos con mil de flores, empiñonados, hojaldres y yemas, son sólo algunos de los platos típicos de la zona que debes probar.
Por último, déjate seducir por las numerosas festividades, romerías y festivales que durante todo el año inundan los pueblos de esta comarca. La Fiesta de la Vendimia, la Festividad de San Roque y la Asunción en Roa o Nuestra Señora del Prado, los veranos culturales, romerías como las de la Virgen de la Vega o la del “Santito”, mercados medievales, “Las Mayas”, el Sonoraza-Ribera, La Francesada, los Danzantes de Fuentelcésped, concentraciones moteras, jornadas gastronómicas como las del Lechazo de Aranda de Duero o las de Castilla y León, concursos de tapas, pinchos y banderillas, certámenes internacionales de bandas de música, la Semana Santa y un sinfín de propuestas más que hacen de esta Ruta la mejor elección para disfrutar de unas merecidas vacaciones.